Es un pariente próximo del azafrán que empleamos en la cocina, aunque este no tiene las mismas propiedades culinarias. Resulta muy abundante en toda la Sierra y no es raro verla florecer cuando todavía no se ha fundido toda la nieve. Surgen de bulbos en flores solitarias de color rosado o lila, que solamente podremos ver en todo su esplendor, en las horas centrales del día, cuando la luz y temperatura son más altas. Pertenece a la familia de las Iridáceas.