Llamativa planta perteneciente a la familia de las Escrofulariáceas, que crece en los pedregales y fisuras de nuestra Sierra. Tiene unas profundas raíces que sostienen y alimentan a unos tallos tendidos o semi-ascendentes, al final de los cuales están situados unos pequeños racimos de flores amarillas espolonadas y bilabiadas. Florece entre junio y agosto.