Se encuentra abundantemente en los prados secos y fríos (psicroxerófilos) de las cumbres, formando vistosas almohadillas en las que acumula agua y calor para poder sobrevivir en estos medios tan hostiles. Sus blancas flores emiten un agradable olor con el que atrae a los insectos que facilitan su polinización. Pertenece a la familia de las Cariofiláceas y florece entre junio y septiembre.